martes, 17 de julio de 2018

Botella de plástico

Apareciste una noche como enviada desde lo recóndito de un libro empolvado,
Con ese brillo en los ojos, cabello larguísimo, botas negras y una chaqueta verde militar.
Contigo una botella de plástico llena de ron que sacaste del interior de tus entrañas,
Tomaste el primer sorbo antes de ofrecerme un trago, veneno para nuestro nerviosismo.

Apareciste, porque decidí caminar sin pretensiones ni esperando toparme maravillas;
Igual de inesperada al resto de la noche que fría dejó de serlo a tu lado… y tu sonrisa.
A veces te evaporabas tras recodos, no obstante, de otras pretensiones que ignoraba,
Y tras el humo y las conversaciones con extraños que llenaban las sillas y recovecos.

Temí contadas veces perderte para siempre refundida entre paredes rojas y tus distracciones,
Pero justamente cuando dejé de temer mientras el licor me tiraba sobre ya mis presunciones,
Tú llegaste, de improvisto, y tomándome de la mano de pronto dejé de sentir la inmensidad.
El resto del tiempo anduvimos juntos sin separarnos, asumiendo quizá lo ineludible;
Y aplazamos nuestro tiempo cuánto pudimos por días que a pesar nuestro acababan.
Semanas después desperté solo en cama y una botella de plástico vacía en el pecho.


17 de julio de 2018.

lunes, 23 de abril de 2018

En esta tierra.

La situación actual de mi país me hace sentir en una especie de oscurantismo. Colombia parece sumida en un medioevo donde la propia información y la supuesta libertad de expresión ha suprimido las ideas más que iluminarlas. Solo es abrir Facebook y darse cuenta de ello con publicaciones incluso de personas muy cercanas a uno. Pero no culpo a Facebook, sino a la vasta maquinaria de telecomunicaciones corporativas e institucionales en las que estamos sumidos. Y es que quién va a querer cambiar un país donde lo más importante es sobrevivir para el siguiente día, pues son tierras donde está prohibido soñar, porque si te atreves mueres de hambre o alguien más vivo coge tu puesto.

23 de abril de 2018.

"Alborada"

Aquí un trabajo por el que luché todos los días de mi vida desde su creación.

http://eriados.com/


viernes, 20 de abril de 2018

"La mala hierba".

A ustedes que son tan cultos les quiero recomendar un autor que poco mencionan, a diferencia de Gabo al que sí mencionan y admiran mucho pese a sus tertulias con Fidel; Y del que no lanzan pese a ello ninguna arenga. 
Bien le decía yo a un amigo recientemente que, si él teniendo la capacidad de influenciar a la gente menos informada con lo que estudiaba y decía, tenía la responsabilidad de tener cuidado con lo que profería, dado lo voluble que era la opinión pública y tan mancillada por las innumerables puyas, tan característico esto de la cultura colombiana.
El personaje al que me refiero es Juan Gossain. Escritor y periodista. Desde muy joven leí su “Mala hierba”, que como Colombiano recomiendo; asimismo recomiendo la forma en que practica el periodismo, que no debería ser solo en el periodismo sino en el lenguaje en general de esta sociedad.