martes, 30 de mayo de 2017

El Cristo


El Cristo.

Conoce a este engendro vicioso y de hábitos inútiles
que amedrentado por religiones todo le remuerde,
Tan bueno que ya ni renegar  sobre las trivialidades,
pues al cabo él mismo se crucificaba en un parque...
O en el supermercado, o donde más gente hubo,
Un viejo truco que aglomeraba esperanzas.

Igual que las chicas bonitas que tanta fama tenían,
gordo su ego por el batallón de idiotas que las seguían;
Cual catálogo de perros enlistados en páginas de revista,
bestias de diferentes especies apareándose a la fuerza,
Y un círculo de zorras alrededor de un Cristo de espaldas.
"¡Perdónanos, perdónanos! Ni putas, ni santas"
Diez mamadas a tu esposo, y diez ave  Marías. Amén.

Y los perros, oliendo los culos de diosas embalsamadas,
En semen de toros corpulentos sentados en tronos con ruedas,
Lamieron estos cuerpos embadurnados, sudorosos, exhaustos,
Se comieron hasta la mierda de hembras deificadas
"¡Perdónanos, perdónanos!  Somos bestias."
Trabaja, sé leal y sigue siendo un perro.  Amén.

Lukas Guti. 












                                                                                                                             

lunes, 22 de mayo de 2017

Sed

Dos vidas incompletas vaciándose la una en la otra;
Y no vi tu vaso casi lleno  mientras yo llegara medio seco.
¿Sabes lo insoportable que fue crear armonías honestas?
 Como disparos desgarrando la mente en cada nota.
Como disparos imaginarios durante dos décadas y media...
Ya no es tuyo el olor impregnado en los resquicios.
¿Cómo iba a saber yo de esta desesperada maniobra?
Mientras tu vaso se desbordaba yo apenas conseguí gotas,
Y a veces las lágrimas intentaban llenar lo que faltaba.

No dejaste si quiera un poco de ti en las ruinas... ni el agua. 

viernes, 19 de mayo de 2017

La máquina



Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces,
creyendo oír voces que aclamaran mi desidia en este inacabable Mayo.
Quizá estas voces fueran recuerdos de mis fantasías escritas ha tiempo,
Desgastado mi cuerpo por años bajo la luna que tanto recuerdo,
y los altozanos allá delineando el cielo como pedazos de cartón ennegrecido.
Hoy este paraíso yaciera prohibido por el surgimiento de otra época,
pues soñar era costoso y pocos se atrevían sostener tal descaro...
A veces no eran las voces  ni el terror de estar solo debajo del cielo;
A veces solo era la lluvia... Sin embargo, miraba de vez en cuando afuera,
esperanzado por ver algo o alguien que cambiara mi horrible semblante.
Nunca vi nada diferente a   las puertas que me separaban del mundo.
Allá todo resultaba en inundaciones y abismos infranqueables,
Y nada detenía la inevitable manera en que moldeaba a los países.
Nadie era culpable de semejante indiferencia, ni siquiera la humanidad.
Pero era fácil escucharlos quejarse los unos de los otros sin reparo.

Yo vivía en una especie de máquina de vapor que viajaba entre linderos,
Salir solo era necesario si me alcanzaba algún tipo de responsabilidad;
El resto del tiempo escudriñaba entre hojas viejas en busca de historias,
buscando una quietud imposible disimulada por una lista larga de canciones.
El ruido tapando ruidos externos insoportables, fango sobre fango.
Era un engaño bastante peculiar. Algo que solo entendería alguien en el fango.

Cuando finalmente conseguía dormir era cuando oía más clara esta voz.
Pronunciaba mi nombre sin temor a que nadie más la escuchase;
Interrumpía mi sueño más que la imparable rotación de la tierra.
¿Quién eras? Acto seguido abría mis ojos y observaba entre la persiana.
Nunca vi a nadie esperando en la puerta que me separaba del mundo,
Tampoco había nadie  sentado en mi cama, o en las sillas del cuarto.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces...


Lukas Guti.







viernes, 12 de mayo de 2017

El baile


Este mundo es una carrera absurda de apareamientos.
Los bares repletos de interminables escenas obscenas,
Embriagados por el egoísmo, el baile y las pretensiones;
Ingenuamente algunos fueron en busca de compañía,
Sabe lo demente que eras al creer compartir tu vida,
entre semejante farsa de obra y muchedumbre.


Lukas Guti.
12/05/2017.

miércoles, 10 de mayo de 2017

A blanco y negro.

Descubrí un personaje en un pequeño rincón del mundo.
Según él, llevaba tiempo recorriendo esa región de laderas,
pues le reconfortaba la lejanía y el horizonte montañoso.
Aunque tuvo ambiciones de viajar a lugares concurridos,
al final nunca lo cautivó conocer las grandes ciudades,
insistiendo  que temía abandonarse a sí mismo
por temor a toparse con otros iguales o peores que él.
"Hasta aquí no llega lo polvoriento del mundo", decía.
Guardaba consigo una fotografía en blanco y negro,
pero evitaba verla por los recuerdos que aguardaba.
Por la fotografía comprendí que tal vez había escapado
de una de esas ciudades llenas de tráfico y multitudes.
No era un hombre marginado después de todo,
sino un hombre que huía de historias entre el cemento.
"Es mi última fotografía, la tiraré cuando sea el momento".
¿Y tú, cuál de mis fotografías conservas contigo?
La tiraré cuando sea el momento...







Lukas Guti.

10/05/2017.