lunes, 26 de diciembre de 2011

†Duellum Y Delirum† (Fragmento I, Una llamada)


-          Te amo.
-          Sí, también disfruté el sexo contigo.


¿Y le pareció tan ofensivo hacerlo por mí  que prefirió hacerlo por ella misma? ¿Y yo sí tuve que hacerlo por ella? Ilusamente yo pensaba que éramos dos. Pero siempre fui yo quien la sostuve.  Es que ella se  iba cuando quería y,  le insultaba que yo siempre le viese partir, dado que nunca fui yo el que lo hiciera.
Se le marcaba el orgullo en sus gestos cuando alzaba las cejas, que tampoco eso lograba evitar. Sus gemidos y gestos no precisamente sexuales aludieron cosas diferentes a las que ella quiso sentir. Es que también sentía ella lo que quería sentir; Quizá fuera esto algún tipo de máscara antisocial para escudarse de los tipos como yo. Yo, el espécimen de su propio mundo, el de ella.
Yo, el bufón que construía manicomios para dramas poéticos y de poca importancia; Ella la niña ideal de cualquier bufón… o príncipe.  
¿Y si supiera ella quién fuera? No sería necesario. Era mujer, eso ya le daba la ventaja. Yo un bufón con pene y con guitarra.
Las toqué a ambas casi con la misma pasión. Ninguna fue mía. Ambas prestadas; La vida me la presentó a ella para que la amara, y ella a su guitarra para que la tocara. Qué curioso fue aprender de ambas;  hoy dejaron huellas en mis dedos y en mi sexo.  
¿Cómo no enamorarse de algo que fácilmente podría uno desechar? Qué pesar ver la guitarra tirada en un lodazal, y a ella, mi nena,  en las ruinas de lo que fui mientras la tuve.
Y es que era yo quien la tuve a ella, porque también, aunque lo duden, no era común que ellas nos tuviesen a nosotros, pero sí muchos otros las tienen a ellas. Ellas eran del mundo y por eso éramos machistas. ¿Quién no? De algo debíamos apropiarnos, tanto por la forma en cómo ellas se iban, como por la forma en que nos dejaban partir cuando nos decidíamos dejarlas.
¿Y yo sí tuve que hacerlo por ella? Al final no le ofendió tanto verme partir.
Y ella. Ella conoció a otro hombre con pene…  y con guitarra. Cual duelo; Cual delirio.


Lukas Guti.
10 de noviembre de 2011

jueves, 15 de diciembre de 2011

El Padre


Incliné mi cabeza y sentí varios golpes
 Y No ciertamente por tal yunque
Sino por un mazo cargado de humildad
Mi propia manera de recibir porrazos
La forma de un viejo queriendo poder
Y yo cual párvulo pretendiendo ser
Él un anciano enclaustrado por  su fe
Y su hija, dizque inocente delirio
Fuera el yugo de hombres en duelo.


Lukas Guti.
15 de diciembre de 2011.

martes, 13 de diciembre de 2011

“No soy, pero soy”


Yo no soy un papel relleno de sellos
No soy una firma o certificado
No soy las pretensiones del padre
No soy la forma en cómo ves la vida
No escalo entre peldaños sociales
Ni me pavonea como indiferente
No soy el infame código de barras
Tampoco soy lo que piensas que soy
Ni las barreras que un estado impone
Sólo soy yo, mis letras y mis formas
Mis depresiones, mi encierro, mi luna
Un vago evitando la fría corriente
Un “loco” que dice y se sienta solo
Soy el indigente que nadie quiere ser
Vestido con ropas de marca y Converse
El mismo Blackberry que todos quieren
No soy la gran puta rotación del mundo

Soy lo que todos quieren que sea
Un individuo que se deja absorber
Soy el café que pago en la esquina
Soy la mierda de las palomas de la plaza
Soy la Iglesia a la que entraba sin creer
Soy la repulsión que los humanos sienten
No soy amor, no soy un dios, soy yo…
¡Soy yo hijo de puta, soy yo! 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Poetas

Una letra enredándose en la pluma
¿Cuál pluma? El cursor detestable
Un sinfín de insulsas referencias
Tal sistema apretujando ideas
Y hojas que se escriben de la nada
 Una firma al final muy auténtica
Tan real como la fecha que eras
Y Surgieron los artistas enfermizos
Es que ya estaban untados de sal…


Lukas Guti.
9 de diciembre 2011

Fuiste

De tantas puertas que cerraste en mi cara
Me asomé por varias que alcancé a pillar
Encontré detalles que por bien guardaras
Hoy me abrumaron cual sin fin un mar.

Eras la historia que si bien no contaste
Yo un desconocido sediento de pasado
Y tú con las llaves y anteponiéndote a ello
Es que adoraste a tu pasado incierto
Y yo seguía fungiendo como advenedizo

Yo el caminante que te intentó enamorar
Sin duda fallé por lo gamín que fuera
Éramos yo, mis fachas y mi cabello largo
Algún fugitivo huyendo de la vida.

Ya entre los caminos no vi a tus mundos
Desapareciste entre rastros de polvo
Mis polvos secos en tu vientre y tu boca.

9 de noviembre del 2011.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Delirio III



Eras el gato que tuve en mis manos
Las sábanas y las cobijas sin lavar,
Tú, la chaqueta negra sin reclamar.

Eras las notas de mis desidias diarias
Solitarios días machacando mi pecho
Tú, la guitarra que me quitaba tu padre.

Eras cuando me asfixiaba en la estación
Los obreros y estudiantes en vagones
Tú, mi duelo diario entre mis dedos.

Fuiste el olor que rondaba mi morada
Los cojines de las sillas donde dormité
Tú, el vacío y el eco en mi corazón.

Fuiste lo poco que yo lograba ser
El amante,  el aficionado, el cantor
Tú, la moneda de algún capitalista.

Eras mi tristeza escribiendo textos
La tranquilidad que solemos ser
Tú, mi fatalidad y mis veinticuatro. 

Fuimos las lágrimas inciertas del otro
Lo que fuimos mientras aprendimos
Tú, mi cabello, tus lunares, la manzana.



Lukas Guti.
18 de noviembre de 2011   (23:57)  

miércoles, 16 de noviembre de 2011

“Si Menor “


Dedos ennegrecidos sobre  acordes
Notas tardías oxidando  cuerdas
Cigarrillo y estelas de humo ajenos
Y canciones errantes improvisadas.

Duelo y delirio como los amantes
La tarde, el ocaso, y la luna entera
Ausente en el cielo como ella fuera
Las disonancias cual caminantes.

Cantara tristezas en bocanadas
Las tuyas, las mías y tantos llantos
Una guitarra y un bufón parlando
Y una muñeca conteniendo cantos.

Niño embadurnado y maravillado
Por tonadas y caderas ajustadas
Por jovial que fuera yo un ingenuo
Y  cruces de tristuras enclavadas.



Lukas Guti
15 de noviembre de 2011





jueves, 3 de noviembre de 2011

I Concurso Nacional de Poesía Sísifo



Bases




1. Podrán participar poetas colombianos, mayores de edad, residentes en el país y fuera de él, con una sola obra, escrita en español. 


2. El tema y el estilo son libres. 


3. Los trabajos presentados deberán ser originales e inéditos (incluido Internet) y no premiados ni pendientes de fallos en otros concursos.


4. Cada participante debe enviar un (1) poema que tendrá un límite entre 10 versos (líneas) mínimo y 70 máximo.


5.Las obras deberán ser remitidas por medio del formulario  de la pagina http://www.concursosisifo.com  ( ver enviar poema ). El primer archivo llevará por nombre “OBRA” y contendrá el seudónimo, título, y poema. El segundo archivo llevará por nombre “DATOS” y contendrá los datos para identificar la obra: Nombre del autor, seudónimo, título del poema, lugar de residencia, número telefónico, correo electrónico. Por último, adjuntar la cédula original escaneada.


6. El plazo de recepción de originales finalizará el 20 de Diciembre del 2011


7. Se otorgará un único premio de $ 500.000.00 pesos (Quinientos mil pesos colombianos)


8. El jurado estará integrado por escritores de reconocida trayectoria, cuyos nombres se darán a conocer después de que hayan emitido el fallo.


9. El premio de este certamen no podrá declararse desierto.


10. El fallo del jurado es inapelable 


11. Los poemas del certamen se publicarán en la página del concurso. Los poemas se publicarán en la brevedad posible de acuerdo a la fecha de envío y al previo al cumplimiento de las bases de este concurso*


12. En el concurso se podrán hacer comentarios a cada una de las publicaciones. Los comentarios serán moderados. Se les pide a los concursantes que los comentarios en sus poemas los hagan con su seudónimo de participante. 


13. A los participantes del concurso se les pide guardar anonimato y no develar por ningún medio la autoría y la identidad real del autor que participa antes del fallo.


14. El resultado del premio, único e indivisible, será dado a conocer en Febrero del 2012. El resultado final del concurso será publicado a través de los medios masivos de comunicación como en la página del concurso.


15. Cualquier comprobación en el incumplimiento de las bases de éste certamen será motivo de descalificación inmediata.


16. La premiación se hará en el mes de febrero en Envigado Colombia. 


17. No podrán participar integrantes de la Corporación Cultural Sísifo.


18. La participación en el concurso implica la íntegra aceptación de las presentes Bases. 


*El concurso Sísifo busca la interacción entre los participantes y los lectores,  por eso cada uno de los poemas en concurso se publicarán en la pagina oficial, con esta metodología es posible leer todos los poemas  de cada uno de los autores en participación, en la pagina se publicará el titulo y el seudónimo, por eso se pide el anonimato a los concursantes, y finalmente el poema, en el concurso no habrá votación del público y será por decisión de un jurado.






Visite la pagina del concurso: http://www.concursosisifo.com/

jueves, 27 de octubre de 2011

"Cafetero"




No soy gente a caballo y callejuelas
Aunque tampoco un gato callejero
Que sólo fuera callejero al escaparse
Y no  de que por cierto lo fuera
Las puras palabrerías del individuo
El macho, el machete, las espuelas
Tampoco la ira por pendenciera
Las güevas  del hombre el llavero
Y el pene la llave de varias cuevas
Ninfómanas bellas y ciudadelas
Las puertas abiertas y sus piernas
Y todos usaran sombreros blancos
Escupiendo arengas hacia los ríos
Gente nadando y blancas maratones
Mi esperma, mi sangre, mi ralea… 

Lukas Guti
27 de octubre del 2011 

miércoles, 26 de octubre de 2011

Manizales 2011

Esa pared erigida que la gente llamaba mundo
Enmohecida por filas de personas que orinaban 
Y varios funcionarios escupiendo desde arriba
Yo un novicio ocultando iras bajo mi habito
Descontrolado por el bullicio y la algarabía
Cual mosca perturbada por tanto berrinche
Olores pululando  e hirviendo entre la gente
Un perfume atmosférico sobre los cerebros
Cual si fuera la niebla que cegaba al hombre
Las mentes cerradas que la pared abrumara
La grandiosa sombra que de la pared hacía
Como una manta asfixiante  y sempiterna
La gastritis de la humanidad que los corroía
Y las metáforas hechas conflictos propios
 Políticas que nos postraban como la gleba
Un monte incierto de caterva y descontento
Las culpas de individuos sobre un solo hombre
El mismo al que varios subieron en pedestales
Antes que la pared erigiese su potente sombra.


Lukas Guti.
26 de octubre de 2011




viernes, 14 de octubre de 2011

Himno

Es que ya por porfiarme a pulir mis decadencias
Terminé picado por la misma gran puta pulga
Quizá no la misma que inspirara un himno
De un tal lugar nacido desde una pesebrera
Y por mi abuelo hubo de recordarme aquello
Entre las mismas paredes untadas de familia
Y hoy despertara al lado de pobre insomnio
De costumbre al silencio que responsable fuera
Y no por la bruma que a mi alma yo acudiera
Quizá un poco de  esas líneas inesperadas
Que de mi sangre entre las venas recorrieran
Cruzando otros renglones que desconociera
En la tinta y la pluma que intentara sostener
Y por un rumbo al que por gusto yo fuera
Y no desde una descuidada pesebrera y pajares
Sino desde la propia cuna que abandonaba.



Lukas  Guti.
14 de octubre de 2011.



martes, 11 de octubre de 2011

Paso y Senda


Durábamos mientras la noche duraba
Como un episodio que acabaría a pesar
Destello casual de un primer encuentro
Que no volaran en el cielo cuales musas
Sino por pura simpleza de lo que eran
La vida tejiéndose entre momentos
Empujándonos sobre limbos y riscos
Y nosotros aferrados de las manos
Amarrándonos la piel y las venas
Es que todo eran causes y corrientes
Todo un tambor de revolver y azares
Y redoblantes obligándonos marchar
Balas transitando el cielo como aves
La muerte una burla sorda a nosotros
Y posando los pasos sobre el asfalto
Sosteniendo con cautela los corazones
Sin morrión o filo para desenvainar
Vastísima  maleza de paredes erigidas
Las ansias de divagar por el pasado
Y solos de rostro al viento…  Y al polvo.


Lukas Guti.
11 de octubre de 2011



jueves, 6 de octubre de 2011

Insaciable


Hallabas formas para llenarte en otros mundos
Es que mi mundito de letras apenas te  iluminaba
Y yo escribiendo versos doblegados y enfermos
Regurgitados por punzadas   y nudos viscerales
Tan irreales ante tus ambiciones como yo lo era
Y tú una diva de todo el ego que otros te erigían.

Pasé a ser un  esquizofrénico que se renegaba
Amarga bilis excretándome el alma entera
Tanto semen recorriendo tu cuerpo sediento
Los mismos causes de amor mojándonos
Y de los minutos cantándonos sin nociones
Dejamos de sernos por sentirnos tanto

Te fuiste y recordé del abrumador silencio
Que fui mera ficha encajando en tu cuerpo
Y buscaste otras que no te penetraran tanto
Hallando formas para llenarte en esos mundos…


Lukas Guti.
6 de octubre del 2011.

martes, 27 de septiembre de 2011

Nota:

Yo soy lo que hiciste de mí ¿Entonces por qué me repudias tanto? Soy tu hijo, tu único mal, soy tu engendro. Y yo te amo Modernidad, madre mía... Soy tu tragedia humana, ya deja de negarme, al menos sé mi madre... por una vez.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Celos



¿Quién te dijo que tenías cara de muñeca?
No fue mi paranoia ni mis celos desbordantes
Tal vez una especie de retorcida consciencia
Mis solipsismos macabros alejándome de vos
Mientras me seguía quejando largamente
Temeroso de que volaras en lontananza
Allá donde los pretenciosos podían tocarte.

¿Y fui yo otro de esos tantos desgraciados?
Es que también yo te había tocado
Tus labios, tu alma, tu sexo, tu calma…
También se valía tocarte con morbo
Con tal de que lograra amarte en mi cama
Amarte fueron los únicos actos reales
Sudarnos la piel como en un descubrimiento
Galopándonos ansiosamente con los labios
Y al final una delgada línea de desolación
Tan frágil que por instantes dejaste de ser mía.

La regla fue obligarnos a correspondernos
A ser felices entre los dualismos y polaridades
Pero a veces te distraías y mirabas de soslayo
y como por pura inercia nos abandonamos
entonces publicaste poemas ajenos a los míos
los marcaste con vehemencia en tus lunares
los dejaste recorrer todas tus cicatrices
y yo muriéndome por dentro por cada verso
los que no fueran míos y que te penetraban.

Volví entre pasos delirantes y obsesivos
Y amarré una larga cadena a tu cuello
Mis dientes aún los remarcaron como dagas
Y no por vampíricas y ridículas fantasías                   
Sino  por mi mera vanidad de seducirte
Atrapado por todas lo las cosas que fueras
Cualquier  rasgo que un hombre inventara
Y no necesariamente alguien enamorado
Sino cualquier imbécil deseando estarlo

Me inventé una forma de curar tu ausencia
Imaginaba formas de colmar tu paciencia
Y ya con cierta inconsciencia logré hartarte
Llevándote a pedestales que ni yo reconocía
Estatuas tuyas erigidas en los desvelos
Tan maquiavélica mi forma de adorarte
Un simple hombre excitado por tu vulva
Y un perro  escribiendo barbaridades.



Lukas Guti
23 de septiembre de 2011




jueves, 22 de septiembre de 2011

Ya había encajado varias veces cual ficha estándar
Abrumado accidentalmente por rasgos familiares
Nacíamos con la misma raya divisoria en el culo
Un recipiente prefabricado y fecha de caducidad
Nos implantaban variables físicas para disimular
Pero todos defecábamos en las mismas cloacas.

A mí también me tatuaron un código definitorio 
Pero nadie lo notaba por semejarse a un lunar;
Ser tan iguales nos obligó a buscar diferencias
Y si vimos a otros por ese rumbo privilegiado
Lo criticamos por no ser suficientemente bueno
Y si fue bueno nos enamoramos de sus ideales
O al menos, por pura dignidad, lo admiramos
Es que enamorarse también fue por ese pretexto
Y cómo podría ser malo buscarle sentido a ello…



Lukas Guti.
22 de septiembre de 2011

martes, 20 de septiembre de 2011

Quince centímetros

Quince centímetros pegada del suelo y caminando sobre zapatillas negras y brillantes. Algunos creyeron haberla visto en un cuento que rondaba  urbanamente por varias décadas, pero la niña no tuvo nada que ver con esta historia difícilmente infantil.
Los que tuvieron oportunidad de verla jamás estuvieron del todo conscientes. La niña jugueteaba con mentes ebrias o cansadas, y la sociedad apenas lograba aceptarla cual si fuera un mito reinventado.
La niña buscaba entre los escombros de los hombres la forma inocente de escabullirse, casi como un gusano penetrando una manzana, y entre los cerebros de la humanidad.
Pocos lograron entender el surgimiento de tan feérica aparición, puesto que la incredulidad logró incluso por un tiempo desaparecer los pasitos tiernos de la niña sobre las ciudadelas.
Los niños, igual en casi cualquier historia, eran los que lograban verla más a menudo; pero esto era de esperarse cuando eran los niños los únicos que el mundo aún no transgredía con sus filosofías… al menos hasta cierta edad. Sin embargo, la niña de quince centímetros no era ningún hada traedora de sueños o de alguna otra fábula desesperada, sino la propia forma en que la incredulidad del hombre edificaba la forma de vida.
En una ocasión la niña de quince centímetros caminó a lo largo de un parque solitario. Era muy entrada la noche y pocos hubiesen logrado topársela de no haber sido por lo corrompidos que éramos. La noche siempre fue una forma disimulada de auto flagelarse, y es que la oscuridad siempre fue mucho más atractiva que la luz.
Había un hombre sentado en una silla de concreto. En silencio, cubriendo su rostro con un sombrero y una chaqueta que le cubría el cuello. Era joven y fumaba un cigarrillo de marca ilegible, de esas que casi cualquier producto como los que  hoy memorizábamos por simple mecánica.
La niña de quince centímetros llegó hasta sus pies y se sentó en la punta del zapato derecho del hombre, y este sin inmutarse siguió fumando su cigarrillo.
A la niña le sorprendió la frialdad del aquél hombre y llegó a pensar que quizá no habría notado su ligera presencia, por lo que saltó sobre la punta del pie del hombre pero este siguió tan vacío como sus ojos marrones postrados en la oscuridad.
La niña comenzó a cantar dulcemente y por primera vez notó que el mundo definitivamente no la notaba. La inmutable presencia del hombre la hicieron sentirse más pequeña y logró abrumarse cuando miró los grandes árboles a su alrededor.
Pero no sólo eran los árboles sino la forma en como se pronunciaba la vida. Ella era suficientemente pequeña como para que este hombre la aplastara, y por primera vez se sintió acogida por un desconocido al que sólo intentaba confundir.
-          Yo no soy hombre de este mundo –Dijo.
Ella se encogió de hombros y le respondió de igual forma. Hubo un silencio aterrador que reveló los silbidos del viento. La niña miró sus zapatos y vio que estaban rotos, al igual que su vestido. Había crecido en cuánto oyó las palabras del hombre.
-          Pudiste ocultarte pero preferiste darle motivos a un pobre hombre devastado. –Dijo de nuevo el hombre.
La niña creció de nuevo. Y corrió lejos de allí entre arbustos y pastizales. Corrió fuera del parque hacia las calles vacías iluminadas por semáforos. Y entre uno de tantos almacenes notó su figura reflejada en uno de los grandes cristales; ya no era una niña de quince centímetros, sino una mujer maltratada por el mundo… casi una furcia que corría desnuda entre las calles, y aquel misterioso hombre que la volvió mujer…


Lukas Guti.
20 de septiembre de 2011

sábado, 17 de septiembre de 2011

La Fe de los Mártires.

Despertaba caminado sobre un amplio trecho
Y tantas cosas surgieron y cuán difícil fue aceptarlas
Un rollo de película manipulado para verlo existir
Tanta conciencia para terminar lamentándose
Años muchos como sin importancia trascurridos
Esparcidos cuales claros de luna entre bosques
Olvidados por la pereza de vivir plenamente
La negación tan fácil de aceptar como un flagelo
El masoquismo del individuo sufriendo por voluntad
Los mártires modernos reflejados en una vieja cruz
Es que cortarse uno mismo causara embelesamientos
El fetiche de sentirse vivo de vez en cuando
Cuando incluso el sexo se vio sobrevalorado
La sangre tan amarillista surgía cual salvadora
La vulgaridad hecha un torrente de muerte ansiada
El suicidio como otra forma de vida inconsciente
Los que vivían enojados y sin comprender la fe
Los que morían encausados a tantas desidias ajenas
Porque sufrir por las propias no era suficiente
Nos convencíamos incluso de nuestra hipocresía
Escuchándonos, leyéndonos, mirándonos y viviéndonos
Era más real no arriesgarse sin necesidad de soñar
Más fácil que creer tantas otras cosas abrumadoras
Creímos en no ser creyentes y felices fuimos ignorando
Por un tiempo con aquella  ausencia de necesidad
Y en cuánto esta aparecía nos volvíamos hombres
Llenos de motivos y razones para seguir viviendo
Y fue tan necesario enamorarse y desenamorarse
Fue tan indispensable amargarse y tomar riesgos
La vida misma obligándonos a vivirla y agotándonos
El tiempo siempre descarado sacando todo en cara
Burlándose diariamente con muecas irreprochables
Algún otro dios inservible de los hombres temerosos
El temor que tanto les causaba aventurarse
La idea de estar siempre seguros y de pertenecer
Un sistema corroído por el orden y las reglas
Los excesos organizados entre libros de valores
La sociedad de hoy enmascarada en moralidades
En contra de las paredes que nos erigíamos
Hicimos el amor una noche cualquiera en nuestra vida
Y luego, por si fuera poco, el mundo quiso cuestionarlo
Y no me digan que fue tan fácil intentar creer
Pues que por ello admiramos los individuos con fe
O los que decidieron creer sólo en la humanidad
Y no en ellos mismos por necesidad de sacrificio
Qué manera tan humilde de ufanarse como mártir
Y nosotros felices construyendo alegorías de ello
Soñadores atrapados entre amplios trechos inventados.


Lukas Guti.
17 de septiembre de 2011.





miércoles, 14 de septiembre de 2011

En Pausa

Por un momento odié toda esa parafernalia llamada vida. De nuevo. Recordaba a la gente y a sus rostros imperfectos; a la grasa, el sudor entre arrugas y facciones; Mi vanidad antepuesta ante  miradas desolladoras, la silla de acero en la que estuve estancado por largos minutos, que sosteniendo encarecidamente las manos de ella y a sus lágrimas, no bastó para detener tanta cotidianidad, ni a los innumerables deseos de morir a cada instante. Porque apenas las ganas de vivir se les notaban a algunos pocos que ansiaban llegar hacia algún otro destino que los separaba de sus deseos. Los viajantes que también estuvieron atrapados en aquél terminal por horarios y tiquetes;  Todo lo demás fueron sólo aquellos simples regimientos que postraban al hombre consumidor de la época: La necesidad, y otra sana forma de crucifixión. Ni tan criticable por digno que fuera entre los cientos de hábitos que transformaban al hombre, tanto como vivir de insanas predilecciones, las ganas de comerse al mundo por falta de uno propio, la abrumadora forma de comprender situaciones que nunca buscaron por necesidad de vivir; sino por la espontaneidad propia entre cada momento que surgía, el minuto que remarcaba los corazones, y no la idea de aventura como experiencia reforzada, eso que la gente tanto anhelaba cuando un mero hábito los abrumaba.
 Todos éramos hábitos. Diseñados para vivir entre círculos que difícilmente cambiábamos por falta de seguridad propia… o impropia. Las decisiones que alguien tomaba por deducción a ajenas observaciones. La vida ajena como ejemplo. Pues como habituales seres seguíamos los pasos remarcados en el camino. Y esto también fue digno, puesto que alguien más ya habría triunfado en ese viejo camino. Quién, pues, se atrevería a cuestionarlo.
Oí una voz tentándome desde el costado, casi un susurro seductor disfrazado entre un llanto contenido desde su garganta. “Vete”. Todos se quedaron mirando como en pausa, pero sólo yo había escuchado tanta desolación. Luego la gente comenzó a dar pasos y varias lágrimas se derramaron sobre mi camisa. La miré a ella y con frialdad dije “No”. Y fue tan fácil hacerlo difícil, pero tan difícil verla a los ojos mientras me di vuelta y la dejé atrás, tal y como habíamos acordado.
Logré huir hacia un taxi sin hacerlo dramático. Mi frialdad un cascarón de huevo y mis ojos vidrios a punto de romperse. Y yo entre carriles abandonándola a ella como un a hábito… y regresando a los que ya me habían hecho a mí.
Forzábamos nuestra existencia hacia cualquier pensamiento moderno. La idea de estar con alguien por amor ya era un cliché masoquista; La vida propia en reversa se avasallaba contra los deseos, el común saber implantado entre frases bonitas que publicábamos en las redes sociales y aún así luchábamos por un amor envuelto en papel y letras desteñidas. Y nunca nadie lo afirmaba, sino, al parecer el sentido común con el que nos escudábamos diariamente para vivir sin riesgos…
Lukas Guti
14 de septiembre de 2011. 

viernes, 2 de septiembre de 2011

"Pero"



Pendiendo de volatilidades humanas
Paranoias de pensamientos inhumanos
Demasiada existencia para un individuo
Y  fue mejor vivir aquello entre dos
Para soportar tantas levedades propias
Y cargar con otras que no perturbaran
Al menos no tanto y evitar desistir.



Lukas Guti
02 de septiembre de 2011

Elogio al Egoísmo


“Cuál sería la razón para socializar si a nadie le importa lo que uno piensa”. Excepto si a uno le gusta  la persona de alguna forma, puede importar... pero sólo un poco. Seguimos estando solos; Sin llegar a complicar  el asunto “familiar”, donde los intereses comunes de uno hacen que todos se preocupen de su prójimo, por obvias razones las familias son familias. Y si acaso, por puro accidente nos enamoramos de alguien más  que uno mismo, quizá, pondría en riesgo la independencia de nuestros ideales; entonces importaría un poco más, pero  por esa propia vanidad.
Si bien, el afán irreverente por crear espacios culturales entre nuestras antipáticas sociedades se volvió una necesidad desde que  el supuesto tope de nuestra civilización comenzara a aislarse. Comenzamos por construir edificios llenos de oficinas para acentuar la manera en cómo cada uno se desenvolvía entre sus similares. La disonancia entre tantas ambivalencias estaba muy lejos de ser algo real, cuando por pura necesidad lo único que siempre ha hecho el hombre es sobrevivir, de acuerdo a esas similitudes… una evolución corrompida.
Continuaron surgiendo las formas de expresión motivado por el mero conformismo de intentar mezclarse entre círculos. Cada uno tan pretencioso aunque no tan vacío, pese a que ninguno se iba en busca de sí mismo realmente, sino por la fatua sed de morder pedazos de uno menos afortunado, y sus memorias entre líneas, pinturas o partituras.
Respeto grandemente a los artistas por dedicarse a sufrir de más por el resto del mundo. Vaya forma de crucifixión, pero más digna que alguna otra que yo hay oído mentar.
En un aula donde un músico tocaba el piano, al ritmo de  poemas que sus autores leyeran entre sí,  y de espectadores las sonrisas y gestos que no fueran para nada fortuitos, hubo algo  en común que los reunía a todos en ese mismo lugar: Su forma de pensar. Y a nadie le importaba, excepto lo que a ellos mismos llenara de júbilo. Bienvenidos a la era de los Solipsismos.


Lukas Guti
 2 de septiembre del 2011. 

Inercia



Buscando formas relativas de autodestrucción
Ya los vicios no eran hábitos tan suficientes
El hombre solicitando  su propia crucifixión
Dentro de bolsas con huesos inmunes a la felicidad
Como cuando el agua mojaba al terciopelo
Rodando hacia los basureros de las ciudadelas
Untándose de los desperdicios del mundo
Y apenas despertaban de tan incierto juicio
Mareados por girar en toda clase de porquería;
 Bautizaran ellos mismos toda esta miseria
Las ruinas erigidas confundidas en pedestales
Gritos inverecundos que se oían en rededor
Perros callejeros ensuciando las calles grises
La visiones que la sociedad intentara aplacar
Limpiando largas calles para ser civilizados
Erigiendo edificios lindos sobre escombros
Y el polvero que se tragaban las alcantarillas
El eco de una ciudad recorriendo las entrañas
Las ratas cagando el agua y el hombre bebiéndola
Tantos trechos sin terminar y puentes en cumbres
Autos dirigiéndose hacia garajes inciertos
Humanoides con portafolios caminando en fila
El atardecer y la noche buscándose como amantes
Y la oscuridad apenas repelida por los postes de luz
Y por el silencio de los que se atrevían a soñar.

Lukas Guti
2 de septiembre del 2011.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Vicio


Envuelto en la inercia por cobijas
Cual  eje interminable de pereza
Lanas que abrazaban mi cabello
Que me ahorcaban por ignavia
Que no dejaban levantarme
Por enclaustrarme entre paredes
Las mismas paredes erigidas
El hábito de marchitos sueños
El niño blanco oculto en una caja
Pintada de sencillo blanco y rojo
La caja que moldeara mi alma
Y yo un muñeco re vendido
Etiquetado por la inmoralidad
Por las vulgaridades del hombre
Los círculos que anhelábamos
Las vuelticas que nos envejecían
La desgracia entre necesidades
Vivir sin quejarse por moralidad
Porque quejarse era inmaduro
Según los textos de algún mártir
Que hoy muerto ya no cantara
Que fue quemado entre hogueras
Por allá cuando hombres y mujeres
Se mataban…

¡Y vos fuiste otro hábito!
Ya no el de mis cobijas blancas
Y fueras un vicio  interminable
Tan digno de mi y de mis deseos
Y tan poco corrompido fueras
Mas sigues siendo tan vulnerable… 



Lukas Guti.
1 de septiembre. 2011.





miércoles, 31 de agosto de 2011

“Ex-ilíada”


Ella me odiaba por  mis fotografías
Desconfiaba de mi voz y su rima
Me odiaba por mi vida entre líneas
Pero  cautelosamente las amaba
Excepto por ciertos poemas ajenos
En los que yo ya no la vanagloriaba
Y logré verla mascando su lengua
En cuanto usaba algún otro verso
Que con desinterés  le ofrecí un día  
Más hoy no eran de ella ni de nadie
Abandonadas allá en otro tiempo
En el que hoy aún ella se revolcaba
Y ya por pura inercia me glorificaba.


31 de agosto de 2011

martes, 30 de agosto de 2011

Vela


Te busqué entre varias fotografías opacas
Y avivé  varios recuerdos igual de borrosos
Temí malgastarme entre tantas ilusiones
Y olvidar el olor que tuyo en mi piel fuera.

Te busqué en manuscritos como a una idea
Siguiendo fantasmas que por ti no eran
Huyendo de líneas y ensoñaciones ajenas
Con retóricas y  líneas embelesando tu era.


Y es que en tu tiempo yo  anduve buscando
como un pasado que mantúvome en vela
mas despertara hoy sin una pizca de prueba
sediento por vivir otro paso más sin cautela.


Lukas Guti.
30 de agosto de 2011