jueves, 26 de mayo de 2011

Anorexia

Sentado en mi silla comiendo
masticaba segundos de lucidez
pues por los granos que tanto comía
que rememoraban las ganas de vivir
Inmortalizando casi todos los miedos
Los de un hombre domesticado.

Entonces comí como un pollo
Dejando mi pico caer
Como un mazo contra el suelo
Y contra los deseos y las angustias.

Y tanto me porfiaba a morir
Que seguí embutiéndome comida
Así no me supiera a nada
Nii siquiera al sabor de la vida…


Lukas Guti.
01 de junio de 2010. 14:07