jueves, 26 de mayo de 2011

incredulidaddiumbid

Te convertí en algo necesario
porque padecía de tantas cosas
de las cuales yo sólo notaba
en lo malo que la gente mentaba.

Y, así, mientras aguardaba
creyendo que había perdido
temía subirme en pedestales
que por descuido yo creaba;

Que yo me creía humilde
en un mundo que acallaba
porque gritarlo era un pecado
por la incredulidad de todos. 

entonces cerré mis ojos
para almenos creer en mí... 


Lukas Guti.
03 de julio del 2010. 7:38 am