jueves, 26 de mayo de 2011

Joker

Estar feliz no era del todo malo
Pero demasiado feliz era absurdo
Porque a la hora de escribir
Sólo surgían burbujas y arco iris
Y alguna otra fábula infantil
De ositos rosaditos y cariñositos
Que cantaban y decían “Hola”
Y de paso aludían al amor
Para recordarnos el hecho natural 
De por qué andábamos felices. 

Resulta, pues, que estando feliz
La objetividad se empecinaba
En darnos motivos para reír más
Y por cada frase que alguien mentaba
Había una carcajada ridícula
De esas que los doctores decían
Alegraban cualquier malestar.

Yo por mi parte prefiero alentar
Los mil demonios que cubren mi cara
Aclamando al silencio y la oscuridad
Para no terminar sonriendo por nada
Y prefiero que tú me consueles
A no ver el mundo por falsía felicidad. 



Lukas Guti. 
27 de mayo de 2010. 0:11