jueves, 26 de mayo de 2011

Lukas

Dicen que hubo un poema vanidoso
Que amaba verse reflejado
En los rostros de los que lo leían,
Sobre todo cuando sonreían. 

Era odioso y se burlaba de las lágrimas
Porque le parecían cursis;
Era como el escritor que lo había creado
Y del que había tomado su nombre
Después de asesinarlo. 

Desde entonces se escurría entre los lectores
Con un nombre falso y de grande fama
y por tantas interpretaciones se transformó
y pocos lograban reconocerlo ya. 

Aunque siempre llevó el mismo nombre
El poema prefirió que no lo recordasen
Porque en el fondo se avergonzaba
De cada línea que representaba.

Se contentaba con seguirse viendo en aquellos rostros,
Y cuando logró aprender algo de humildad
Olvidó su nombre. 

Quizá algún día te topes con ese poema
Del que hoy yo hago alusión;
Quizás en el fondo de este verso
Logres escuchar esa burla que se difumina…


Lukas Guti.
17 de mayo de 2010. 23:36.