jueves, 26 de mayo de 2011

A mis Demonios

Y Por qué te me pavoneas sentado desde tu silla reclinable.
Puto, miserable, que la experiencia sólo te hizo codicioso,
Pues sin notarlo quieres más y más de ella. 

Puto, desgraciado, ¿Por qué me levantas el mentón?
¡Oh sí, es linda tu purpura corbata! 
Y también los pelos que se asoman por tu nariz. 

¡Cuidado! Que tu cuello se sale de ese traje negro,
¿Por qué las ganas de seguir subiendo en el pedestal?
Mira tus pies, gran puto, que eres sólo un hombre.

Que estoy frente a ti, que somos tú y yo.
Que soy tu gamín reflejo, tu otra parte,
El mochilero, lo que no queda te ti;
El peludo, lo que pudiste ser y lo que fuiste,
¡Porque somos iguales! 
Leímos las mismas páginas y quisiste ser noble
¡Por una vez!
Gran puto, pretensioso, enmascarado, demonio. 

¡Oh, tu nariz se respinga! 
¡Soy yo! Es mi olor, son mis entrañas;
Yo soy hombre
Pero tú… Tú hueles a azufre. 

Y me tientas por ello,
¡Gran puto, pretensioso, enmascarado, demonio!


Lukas Guti. 

Jueves 22 de abril de 2010. 17:01