jueves, 26 de mayo de 2011

Sobre la Fe (Artículo)

Aquí hay otro texto que escribí por allá a mis 17 años, cuando creía que incluso podía crear a dios a mi imagen y semejanza. Porque es que yo no sólo critico la fe de los hombres, sino la falta de ella también. 


He tardado, quizá, en enterarme del poder que se le ha adjudicado a la fe desde siempre, cuando en lo único que podían descansar las súplicas, los deseos, el dolor, y tal vez, la bondad que otros querrían otorgar, era a este astro, pilar, imagen, o numen engañoso que siempre nos daba esperanza. 
He tardado, quizá, en entender que de ese engaño predigerido ha sido el único bastón con el que el hombre anduvo entre las sendas, desde que supo que debía ser así, porque el hombre jamás logró ser dios de sí mismo; porque supo que era demasiado hombre. 
Sin embargo, no le reprocho a la fe el hecho de que le haya dado fuerzas a un mortal (junto con olvido) para seguir en pie, incluso por miedo, hasta el último basalto al que se lanzaría creyendo que algo menos real que él podría detenerlo ¡Es maravillosa, la fe, no es una ironía! Por cuanto al mundo mantuvo en los rieles para que no orbitara en la nada... es maravillosa, por cuanto es la fuerza incognoscible de los hombres y los dogmas; mas nunca llegó ser verdad irrefutable para que algunos pocos no perdiesen el sentido. Es este el Ensueño del que tanto hablé... y las paredes erigidas siguen tras ese velo que verdaderamente muy pocos se atreven traspasar.