jueves, 26 de mayo de 2011

Un último suspiro.

Ojalá pudiera escribir de nuevo. Leer las líneas que antes llegaban de la nada, del silencio, de la música que solía escuchar… 
Ojalá pudiera recurrir a las palabras que antes me empeñaba en aprender para moldear los sentimientos. Que las lágrimas no fueran más un impedimento; que mi corazón no odiara tanto las frases disfrazadas de buena ortografía… tan sólo escribir para que el alma suspirara de vez en cuando. 
Tanto he querido olvidar aferrándome a despropósitos y a las páginas que me crucificaron. 
Tanto así olvidé de mí. Tanto que alejé las ensoñaciones… tanto así perdí mi fe. 


16 de diciembre de 2009. Casi tres años después esto fue lo único que logré escribir... ¿habré olvidado cómo hacerlo? =( qué falta de inspiración!