lunes, 26 de diciembre de 2011

†Duellum Y Delirum† (Fragmento I, Una llamada)


-          Te amo.
-          Sí, también disfruté el sexo contigo.


¿Y le pareció tan ofensivo hacerlo por mí  que prefirió hacerlo por ella misma? ¿Y yo sí tuve que hacerlo por ella? Ilusamente yo pensaba que éramos dos. Pero siempre fui yo quien la sostuve.  Es que ella se  iba cuando quería y,  le insultaba que yo siempre le viese partir, dado que nunca fui yo el que lo hiciera.
Se le marcaba el orgullo en sus gestos cuando alzaba las cejas, que tampoco eso lograba evitar. Sus gemidos y gestos no precisamente sexuales aludieron cosas diferentes a las que ella quiso sentir. Es que también sentía ella lo que quería sentir; Quizá fuera esto algún tipo de máscara antisocial para escudarse de los tipos como yo. Yo, el espécimen de su propio mundo, el de ella.
Yo, el bufón que construía manicomios para dramas poéticos y de poca importancia; Ella la niña ideal de cualquier bufón… o príncipe.  
¿Y si supiera ella quién fuera? No sería necesario. Era mujer, eso ya le daba la ventaja. Yo un bufón con pene y con guitarra.
Las toqué a ambas casi con la misma pasión. Ninguna fue mía. Ambas prestadas; La vida me la presentó a ella para que la amara, y ella a su guitarra para que la tocara. Qué curioso fue aprender de ambas;  hoy dejaron huellas en mis dedos y en mi sexo.  
¿Cómo no enamorarse de algo que fácilmente podría uno desechar? Qué pesar ver la guitarra tirada en un lodazal, y a ella, mi nena,  en las ruinas de lo que fui mientras la tuve.
Y es que era yo quien la tuve a ella, porque también, aunque lo duden, no era común que ellas nos tuviesen a nosotros, pero sí muchos otros las tienen a ellas. Ellas eran del mundo y por eso éramos machistas. ¿Quién no? De algo debíamos apropiarnos, tanto por la forma en cómo ellas se iban, como por la forma en que nos dejaban partir cuando nos decidíamos dejarlas.
¿Y yo sí tuve que hacerlo por ella? Al final no le ofendió tanto verme partir.
Y ella. Ella conoció a otro hombre con pene…  y con guitarra. Cual duelo; Cual delirio.


Lukas Guti.
10 de noviembre de 2011

jueves, 15 de diciembre de 2011

El Padre


Incliné mi cabeza y sentí varios golpes
 Y No ciertamente por tal yunque
Sino por un mazo cargado de humildad
Mi propia manera de recibir porrazos
La forma de un viejo queriendo poder
Y yo cual párvulo pretendiendo ser
Él un anciano enclaustrado por  su fe
Y su hija, dizque inocente delirio
Fuera el yugo de hombres en duelo.


Lukas Guti.
15 de diciembre de 2011.

martes, 13 de diciembre de 2011

“No soy, pero soy”


Yo no soy un papel relleno de sellos
No soy una firma o certificado
No soy las pretensiones del padre
No soy la forma en cómo ves la vida
No escalo entre peldaños sociales
Ni me pavonea como indiferente
No soy el infame código de barras
Tampoco soy lo que piensas que soy
Ni las barreras que un estado impone
Sólo soy yo, mis letras y mis formas
Mis depresiones, mi encierro, mi luna
Un vago evitando la fría corriente
Un “loco” que dice y se sienta solo
Soy el indigente que nadie quiere ser
Vestido con ropas de marca y Converse
El mismo Blackberry que todos quieren
No soy la gran puta rotación del mundo

Soy lo que todos quieren que sea
Un individuo que se deja absorber
Soy el café que pago en la esquina
Soy la mierda de las palomas de la plaza
Soy la Iglesia a la que entraba sin creer
Soy la repulsión que los humanos sienten
No soy amor, no soy un dios, soy yo…
¡Soy yo hijo de puta, soy yo! 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Poetas

Una letra enredándose en la pluma
¿Cuál pluma? El cursor detestable
Un sinfín de insulsas referencias
Tal sistema apretujando ideas
Y hojas que se escriben de la nada
 Una firma al final muy auténtica
Tan real como la fecha que eras
Y Surgieron los artistas enfermizos
Es que ya estaban untados de sal…


Lukas Guti.
9 de diciembre 2011

Fuiste

De tantas puertas que cerraste en mi cara
Me asomé por varias que alcancé a pillar
Encontré detalles que por bien guardaras
Hoy me abrumaron cual sin fin un mar.

Eras la historia que si bien no contaste
Yo un desconocido sediento de pasado
Y tú con las llaves y anteponiéndote a ello
Es que adoraste a tu pasado incierto
Y yo seguía fungiendo como advenedizo

Yo el caminante que te intentó enamorar
Sin duda fallé por lo gamín que fuera
Éramos yo, mis fachas y mi cabello largo
Algún fugitivo huyendo de la vida.

Ya entre los caminos no vi a tus mundos
Desapareciste entre rastros de polvo
Mis polvos secos en tu vientre y tu boca.

9 de noviembre del 2011.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Delirio III



Eras el gato que tuve en mis manos
Las sábanas y las cobijas sin lavar,
Tú, la chaqueta negra sin reclamar.

Eras las notas de mis desidias diarias
Solitarios días machacando mi pecho
Tú, la guitarra que me quitaba tu padre.

Eras cuando me asfixiaba en la estación
Los obreros y estudiantes en vagones
Tú, mi duelo diario entre mis dedos.

Fuiste el olor que rondaba mi morada
Los cojines de las sillas donde dormité
Tú, el vacío y el eco en mi corazón.

Fuiste lo poco que yo lograba ser
El amante,  el aficionado, el cantor
Tú, la moneda de algún capitalista.

Eras mi tristeza escribiendo textos
La tranquilidad que solemos ser
Tú, mi fatalidad y mis veinticuatro. 

Fuimos las lágrimas inciertas del otro
Lo que fuimos mientras aprendimos
Tú, mi cabello, tus lunares, la manzana.



Lukas Guti.
18 de noviembre de 2011   (23:57)