jueves, 27 de septiembre de 2012

Conceptos II



¿Vivir por encima de conceptos? Aquello que define al individuo es una mera idea, el concepto de acuerdo a su aprendizaje o el conocimiento adquiridos a lo largo de sus vidas. No es coincidencia que la mayoría veamos el mundo de forma similar cuando hemos sido educados por los mismos medios en los que estamos sumidos, independientemente de si vivimos en la modernidad o en el pasado, o si existen comunidades con diferentes costumbres; Entre tales círculos se definen tales conceptos.  Aunque en el pasado, los conceptos fueran menos trascendentales y ligados al mero hecho de sobrevivir, la fe de un hombre podría reducirse a una insignificante herramienta; En la actualidad, cada concepto toma formas complejas por las diversas maneras de percibir el mundo, de acuerdo a la ciencia, la filosofía,  la religión o el escepticismo. ¿Me falta nombrar algún otro concepto? Por supuesto, pero no tiene caso nombrarlos.
En el pasado (Hablo del pasado como un espacio sin determinar en la historia de la humanidad cuando todo era más primitivo y el ego apenas tenía lugar, mas que la jerarquía misma del sobreviviente), sobrevivir era un concepto no tan amplio pero tampoco carecía de sentido. Vivías o morías, simple. Luchabas de acuerdo al conocimiento de los más experimentados, y entre tantas acciones el concepto de vivir se subyugaba o se encausaba a la piedra o al fuego que usaran. En la modernidad, el individuo ha sabido  trascender respecto a nuevos conocimientos, y ha ampliado aquello de sobrevivir bajo muchos otros conceptos, academias o gobiernos. Me atrevo a decir que la evolución del hombre lo ha dejado sin propósito. Hoy cualquier idea que nos llame la atención para definir eso que somos, cual concepto, nos basta para vivir algunos años convencidos de ello para luego reforzarlo con nuevas ideas. Qué banalidad…   se hace menos simple morir, de repente la vida adquiere un nuevo valor, un valor conceptual, al igual que la muerte. Presos de nuestra mentalidad. Eres la película que viste, eres el cazador, eres lo que viviste en tu infancia, eres un el hombre que cuida a los suyos de las bestias, eres el diagnóstico y las píldoras de tu doctor; eres  el asombro  que te causaba  la naturaleza, eres el hombre intentando escapar de este planeta en cohetes o transbordadores.

Lukas Guti.
27 de septiembre de 2012.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Ruina




Y ahora, refugiado en este lugar maravilloso
Como una rata de campo amedrentada por la luz,
Por la ciudad erigida a lo lejos sobre montañas
Y por la bulla que aún escucho en mi interior.
A veces, el sol calienta mi desolación y mis huesos;
No la ruina que cargo en mi pecho, ni mi alma.
Vendí mi fe a esta pieza de madera que toco
Pero apenas la música suaviza tanta desidia.
Me abandono a infantiles presunciones
Mientras me falla el objeto o la idea que poseo
Hoy es una guitarra, antes fue amor y letras;
Antes fue tu presencia, una canción deslumbrante,
Dios, el bien y el mal, el deseo, la voluntad ¡El motivo!
Y el mundo que te desviara de mi camino.
Veo tanta niebla y costumbres, los rediles sociales;
Juzgado por no comportarme. ¿Comportarse?
Regímenes dictando buenas conductas: “No deprimirse”,
Madurar, trabajar, madurar, estudiar, crecer… madurar.
Tan absurdo como una sociedad enseñando a creer,
Enseñando a vivir bajo estándares e ideales,
 Limitados a lo que alguien más les pudiera enseñar,
Que si no es pagado, no es trabajo… que no lo vale.
¿Fue tan malo dejar que la vida nos embistiera?
Es que no querías sufrir en el futuro, es que te criaron;
Te crearon… te mimaron, te crearon, te marcaron.
Arruiné la línea recta de tu  camino  y viste mis senderos;
Que no le temía a la muerte sino al dolor antes de morir.
Hoy todos quieren matarse y por ello hacen silencio,
Cualquier motivo es suficiente, pero no lo son las razones…


Lukas Guti.
23 de septiembre de 2012.


 



martes, 11 de septiembre de 2012

"Conceptos"





He pasado mi vida atormentado por el valor que el hombre le da al sentido para vivir. Hace tiempo llegué a una encrucijada que hizo de mi sentido un mero capricho, igual que el de cada hombre nacido en esta tierra. Hoy lo volvía a vivir, pues por buscarle un sentido a cualquier razón o concepto que me mantuviera vivo al final siempre llegaba al mismo callejón. Vivir lo suficientemente motivado con algo hasta que ello deje de tener fuerza sobre nuestra voluntad, es el tipo de autoflagelación que la humanidad determinó como fe. Incluso el dolor es fe. A veces dudo si el individuo que se deja abrumar por el mundo vive acongojado intentando decidir su muerte o si, por el contrario, aguarda a ese su dolor para continuar vivo de alguna forma. Y tan natural este afán por permanecer vivo, sin importar cuánto daño te hagas a ti mismo. El hombre necesita de su auto aniquilación para sobrevivir. Siempre fuimos mártires de nuestras concepciones y de nuestra existencia, somos casi algo contraproducente en el universo. Surgimos en contra de todas las probabilidades y Dios fue nuestra mejor respuesta. Dios es un concepto tan pretencioso y tan humano, que sólo pudo haber sido creado por la propia falta de fe del hombre, a su imagen y semejanza.
En mi vida, cada vez que intento buscar a dios es por mi gran falta de fe, es lógico. ¿Y quién es más fuerte? ¿Un hombre con fe o un hombre sin fe? Dios es la respuesta más fácil a las debilidades del hombre. Fui humano en cuanto te buscara, y por ello me siento desgraciado. Recurrir a dios es la reacción más desesperada del individuo para darle sentido a aquello que lo abruma. Dios es una emoción tan bien elaborada como lo es el amor en los últimos siglos. Las únicas retribuciones que el hombre adquiere a través de los años no son gracias a la inmaculada obra de dios, sino gracias a los actos de cada hombre entre esos círculos sociales que denominan como mundo. Lo sé porque soy un desgraciado, por la manera en que viví mi vida;  mi retribución es lo que jamás hice, lo que hice tarde o lo me arrepentí de hacer.


Lukas Guti.
11 de septiembre de 2012.