viernes, 7 de noviembre de 2014

Silencio

No fue aquello de soportar tu ausencia,
Sino del recuerdo de los lugares
Y de los fantasmas que allí rondaran,
Resonando las risitas en remembranzas,
El  vacío tuyo dibujado en las frías paredes.


Lukas Guti.

Cuerdas

Te hice canción y odié todos los versos.
Te amarré entre cuerdas y acordes melancólicos,
Y me comí ese cuerpo que en mi cruz yaciera…

Desde el cielo negro surgió esa magia inesperada
Y fue inevitable no amar esta melancolía,
La que yo me inventara con tu figura;
Pues  soy esclavo de esta, tu canción.



Lukas Guti.
03 de octubre de 2014.
Está bien lo de encajar a las malas; No tanto así lo de encajar vulgarmente para no quedar tan alejado del círculo donde se aceptan esos que hablan el mismo lenguaje.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Es que los sueños se construyen con entereza,  no con oraciones.
La fe no puede estar sujeta a pilares emocionales o la suerte que una oración deposita en el destino. Mucho menos puede estar sujeta a idealizaciones platónicas o románticas. La fe, como fuerza propia, debería ser autónoma e irrefutable…

sábado, 2 de agosto de 2014

De papel rasgado



Llené mi pecho con trozos tuyos que se escaparon
Y Hurgué entre el recuerdo  para encontrarte;
Mas  siquiera el olvido me obligó a dejarte,
Tal vez fueron mis malas decisiones.

Hoy soy el vacío que cargo en mi pecho de aquello,
Y  arranco pedazos como este para llenarlo.
Rasgando entre las  líneas para encontrarte
Y de vez en cuando te veo a lo lejos.

Construiré caminos con migajas de papel
Sobre estos mares de indiferencia que nos distancian,
 Y caminaré de puntillas hacia ti esperanzado
En que pueda robarte un beso de nuevo…


Lukas Guti.
02 de agosto de 2014.



No me enseñaron a olvidar los sueños, pues  fui educado por unos cuantos soñadores:
Mi familia, los libros, algún maestro desbocado y la imaginación.
 Se suponía que rendirse era inaceptable al igual que intentar despertar de tal utopía; ni por las responsabilidades u otra actividad ligada a cualquier sistema de producción.  
Pero sobrevivir ya era bastante complicado como para darse el lujo de soñar… Y es que si no sobrevivías, tampoco sería posible soñar. O simplemente morías intentándolo.
¿Acaso no merecería esto algún respeto?

jueves, 24 de julio de 2014

Un café.



Un café y un salpicón entre paredes viejísimas sin revocar,
Y lo que más recuerdo es tanta incredulidad en sus ojos.
Era un lugar tan real que temblaba sobre sí mismo,
Quizá sus cimientos reforzados también reforzaron mi duda…

Estar allí nunca ratificó mis intenciones de estar equivocado,
Ni mi mediocridad o mi falta de confianza…
Estar allí significó el resurgimiento de mi propia vida.

Ventarrones susurrándome palabras mesuradas al oído
Que yo pronunciaba al pie de la letra como armándome de valor,
Ambos como Adán y Eva en un paraíso de piedra prediseñado
Dispuestos a arriesgar la tranquilidad por las emociones.

Caminamos por un gentío abarrotado en  angostas callejuelas,
Vendedores ambulantes aspirando centavos
Y una anciana  que mirándome a los ojos gritó inescrupulosa:
“El mal del encierro”.

En todo el transcurso mi silencio le causó una tierna sonrisa,
Quizá felicidad en ella o simple picardía.
Y yo había dado tanto en el primer paso para estar con ella,
Que sin percatármelo  me fui quedando sin aliento.

La noche cubrió al sol y también a todas las pretensiones.
Pues sólo nuestros corazones decidieron adónde culminar…
Y aquí estamos…  probablemente no donde queríamos estar.


Lukas Guti.
24 de julio de 2014.








martes, 22 de julio de 2014

Engendro



El  engendro ocultándose en un caparazón
Ensombrecido por el chisme y las verdades a medias,
Y su encorvada postura su dicha verdad, ese caparazón.

No fue mítico, sencillamente alguien bajo penumbras,
Cualquier sombra que lo hiciese acoger sobre sí mismo.

El temeroso sujeto de las realidades inesperadas,
Que  llegaban lastimando y deformando las perspectivas
Y a su encorvada postura moldeada por la vida.

 Que pendía desesperadamente del amor y su ilusión.
Que evitaba verse reflejado  ahí en su curvatura,
Lo que hizo de sí por clavarse en la terquedad.

De su ropa harapienta que arrastrara sobre el asfalto
Desgastada por su incapacidad a levantarse,
Fundando con cada paso su comodidad al infortunio.

Ya no era un hombre esa infortunada figura,
Que sometido por los meros deseos e inseguridades
Se le oía chillar en ocasiones como eso… un hombre.


Lukas Guti.
22 de julio de 2014.



sábado, 19 de julio de 2014

Escudos y quimeras

De escudos rotos por la sinceridad
Colgados en las paredes del pecado.
 Sin yelmos el pecho y nuestros corazones,
 Solo el calor de las pieles acariciándose.

Los besos que tanto soñara en las noches;
Ahora en mi boca y prohibidos,
Que seca yació por una década entera,
De repente enterrada en el presente…
Y en tu boca.

De madurar a medias e ir tropezando,
Que tropezar contigo fue lo maravilloso,
De amarnos entre el desconcierto…
Eso que tanto detestabas.

De un recuerdo el primer beso y tus labios
En medio del corredor sombrío.
Sin luces revelando  el secreto,
Hoy de nuevo un sueño que anhelo.

De un “te amo” sencillo y abierto
Bien recibido,  y lo que me diste,
Según tus suspiros  en los que naufragaste,
 Estremecida tu carne al oírlo
La hermosa condena de la complicidad.

Te escurriste en el llanto de una noche
Y en una traición de la que no gritaste,
Huiste  bajo el  fervor de la ira, enceguecida,
Me viste como abominable quimera.

Es que no quise ser tu amante,
Quise ser tu artista para amarte.
Hoy ya no sé cómo suplicarte,
Pues ya no escuchas mi lenguaje…

Lukas Guti.
19 de julio de 2014



viernes, 11 de julio de 2014

De cierta ironía.

Me vi envuelto en prolongados sueños auto- diseñados.
Esos juegos mentales propios de los que nadie sabría,
Ni contándolos en las noches y cobijándonos con sinceridad,
Frustrados por las altísimas paredes de la inseguridad…

Los ilimitados mundos imaginativos de un solitario,
 Que repentinamente refugiaban el pecho, calentándolo,
Un sueño lúcido lo bastante cómodo para creerlo…
Recuerdo ese pasado infestado de ilusiones, borroso,
Hoy un rompecabezas mal armado en mi cerebro.

Recuerdo la sombra abalanzada sobre mis hombros
Y una cascada de lágrimas que se secaban en el suelo.
Si bien tanto confort fue un mero engaño prediseñado,
Por la autoflagelación que no me dejó creer del todo,
Y la adicción a este inverosímil sentimiento.
Tú imagen esa creencia mía, mal argumentada y reinventada,
 Lo suficiente irreal para sufrirla con ahínco.

Tan irreal como el hecho de que podría darte un beso si quiero,
Qué estás ahí y que te huelo. Y que te hablo y te suspiro.
Pero  sigues entre lo inverosímil…  y mi adicción a la imposibilidad.



Lukas Guti.
11 de julio de 2014

miércoles, 25 de junio de 2014

"sueños"

Hoy te busqué entre mis sueños.
Me extravié en mis resquicios  y por laberintos.

La  lluvia y sol ¡Qué mal presagio!
Fue por creer que vine a tropezar.
Un simple anhelo…

Te vi llegar  surcando el cielo…

Y desperté enceguecido por esta luz
Que fue tan irreal…

No me importa  si enloqueciera
Pues vislumbré tan sólo un hombre más.
También sangraste, También lloraste.  

Y te toqué, tu piel de hojas
Ya estuve aquí, nefelibata. 






Lukas Guti. 23 de junio de 2014.

domingo, 15 de junio de 2014

El arista en Manizales

El artista en Manizales.

No soy erudito en las áreas  artísticas que decidí seguir por mi cuenta, sobretodo  en la literatura, a la cual le debo el molde bien o mal plasmado que hice de mí hace ya catorce años, pese a los baches  que interrumpieran mi proceso en todo este tiempo.
Por  humilde  que fuera mi trabajo, después de muchísimos malos poemas, de cuentos sin editar que divagaban entre tiempos más confusos que el Macondo de Grabriel García Márquez  y  de tres libros que me tomó más de seis años culminar, nada me ha merecido la suficiente credulidad o virtuosismo para generar mi propio respeto hacia ello o el de la gente.  Quizá soy lo bastante malo o  sólo porque la sociedad no me lo reconoce.  Es que hasta vivimos en una mera propaganda de lo que hacemos, bien o mal vendida.
  Mucho menos logró ser  una decisión a la ligera, que apreciada desde la peligrosa y voluble adolescencia tomé a lo largo de diez años  con obstinados y endebles  argumentos  respecto a la academia dada mi humilde formación,  el recurso más respetable al que los temerosos de ganarse un sueldo mínimo acuden para salir de los miserables límites impuestos. El escalafón que te saca un poco de la turba, para percibir con dificultad que pese a todo sigues en el mismo mundo.  
Yo nací y crecí en esta ciudad pequeña. Donde el teatro, la literatura y la música de cámara prosperan como una cultura latente entre las personas  cultas sólo porque se acomoda fácilmente a las instituciones que apoyan esta clase de eventos.  Estructuras construidas por un mero compromiso, más que por un verdadero apoyo cultural.  Si bien, a la hora de recrear eventos literarios, teatrales o de cámara se acude a una mínima base de recursos para hacerlo posible, dado que las propias instalaciones están diseñadas para ofrecer tales presentaciones, esta clase de eventos sólo han perdurado por estos artistas indiscutidos que luchan con su manera de ver el mundo por un poco de libertad de expresión.  
El virtuosismo y la genialidad deben cultivarse o se degenera junto con los vicios de la sociedad. No basta con paredes erigidas o edificios para aparentar compromiso.  Y eso es Manizales.
 Personalmente, he perdido la fe en los eventos literarios donde uno asistía por mera presentación, pensaba que era algo más honesto.  El show propio para figurar entre la gente culta, no como espectador sino como creador. Es detestable eso que ahora llamamos cultura. Al final del día sólo quedan los egos, los lazos supuestamente amistosos y la lucha por conseguir mayores posturas o escalafones. Todo en son de  auto preservación o supervivencia. La sinceridad un eco inaudible de la bulla del día que casi nos dejó sordos.  
Como músico a medias que soy, comprendí que es mucho peor intentar promover un proyecto, en una ciudad que no está dispuesta  a promover  eventos que generen otro tipo de gastos con respecto al sonido local, excepto si son presentaciones extranjeras. Claro, hay que dejar la ciudad bien parada en cuanto a  eventos de mayor peso se refiere, pero para los locales esto es inalcanzable. No puedes ser artista si eres pobre. O sino pregunten a Miguel Ángel.
 Es sencillo, si no te basta con la gente que conoces o con el dinero que tú mismo generas, la calidad de esta presentación independiente sería de dudosa conclusión.  Y se preguntan por qué los músicos dejan la ciudad. ¿Y los que no pueden irse? Los pocos que se quedan es por recursos propios, pero nunca por un real apoyo institucional; Esto sin despotricar a las  entidades independientes que se esfuerzan por darle a su comunidad un espacio cultural, pero de poca calidad.
El arista necesita calidad para desarrollarse como instrumento. El artista necesita no sólo espacios preconcebidos de los cuales el gobierno se libera de su responsabilidad, sino apoyo real.  Ser artista en Manizales, desmotiva.

Lukas Guti.

15 de junio de 2014.