sábado, 2 de agosto de 2014

De papel rasgado



Llené mi pecho con trozos tuyos que se escaparon
Y Hurgué entre el recuerdo  para encontrarte;
Mas  siquiera el olvido me obligó a dejarte,
Tal vez fueron mis malas decisiones.

Hoy soy el vacío que cargo en mi pecho de aquello,
Y  arranco pedazos como este para llenarlo.
Rasgando entre las  líneas para encontrarte
Y de vez en cuando te veo a lo lejos.

Construiré caminos con migajas de papel
Sobre estos mares de indiferencia que nos distancian,
 Y caminaré de puntillas hacia ti esperanzado
En que pueda robarte un beso de nuevo…


Lukas Guti.
02 de agosto de 2014.



No me enseñaron a olvidar los sueños, pues  fui educado por unos cuantos soñadores:
Mi familia, los libros, algún maestro desbocado y la imaginación.
 Se suponía que rendirse era inaceptable al igual que intentar despertar de tal utopía; ni por las responsabilidades u otra actividad ligada a cualquier sistema de producción.  
Pero sobrevivir ya era bastante complicado como para darse el lujo de soñar… Y es que si no sobrevivías, tampoco sería posible soñar. O simplemente morías intentándolo.
¿Acaso no merecería esto algún respeto?