viernes, 13 de noviembre de 2015

"Desembocadura del río Sodomoro"

"Desembocadura del río Sodomoro". Ilustración basada en la novela "La fe de los mártires". La Fe de los Mártires - Novela, del autor Lukas Guti, porMarcela Campuzano Villegas
(Fragmento)
Muy queda en las tinieblas la noche los rodeaba interminable, acompañada del rumor lento del río. Hacía varias horas que los guerreros perdían la noción, pero no fuera Idilor quien dejara distraerse en su función de centinela mayor, que incrédulo en rededor observaba a las araucanas esparcidas en el límite del valle. Ya al amanecer descubría con que estaban muy cerca a los puertos. 
Sin dudar hizo bajar a sus compañeros de los caballos, arguyendo lo comprometedor que sería acercarse al tronar de los cascos. Haciendo caso los dejaron libres por algún tiempo, sabiendo que tales bestias jamás partirían de regreso a la marca sin sus Jinetes, y que seguramente acudirían a su llamamiento si los dispusiesen. 
En corta fila caminaron entonces, mas que con los víveres necesarios y camuflados por sus capas grises; fue grato que al medio día vieron el mar venirse sobre la playa, que de ella saltaba humo de días anteriores, pero poco podría divisarse entre la bruma que por esos días cubrían estas tierras cálidas, por tolvaneras de nubes cargadas con lluvia que llegaban retumbando del Oeste, amenazando tempestad, aunque jamás sus gotas terribles tocaron el pastizal. 
Llegaron un día antes de lo previsto. Prudentes distinguieron al fin la causa de la humareda en la costa, pero no dejaron de impresionarse al ver que era el fuego extinguido de dos navíos anclados allí. 
La corriente del Sodomoro comenzaba a alejarse hacia al suroeste, internándose en el bosquecillo de este lado de los farallones del golfo Ceru, y en la parte más baja donde el Sodomoro desembocaba entre el valle hacia el mar en anchurosa corriente; así mientras los guerreros iban directamente al sur, pese a la insistencia de Fanglor en ser cada vez más prudentes, tan sólo pudo confiarse en la vista penetrante de los elfos, que escrutaban en lejanía, quizá en los lugares donde pudieran verlos.