lunes, 22 de mayo de 2017

Sed

Dos vidas incompletas vaciándose la una en la otra;
Y no vi tu vaso casi lleno  mientras yo llegara medio seco.
¿Sabes lo insoportable que fue crear armonías honestas?
 Como disparos desgarrando la mente en cada nota.
Como disparos imaginarios durante dos décadas y media...
Ya no es tuyo el olor impregnado en los resquicios.
¿Cómo iba a saber yo de esta desesperada maniobra?
Mientras tu vaso se desbordaba yo apenas conseguí gotas,
Y a veces las lágrimas intentaban llenar lo que faltaba.

No dejaste si quiera un poco de ti en las ruinas... ni el agua. 

viernes, 19 de mayo de 2017

La máquina



Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces,
creyendo oír voces que aclamaran mi desidia en este inacabable Mayo.
Quizá estas voces fueran recuerdos de mis fantasías escritas ha tiempo,
Desgastado mi cuerpo por años bajo la luna que tanto recuerdo,
y los altozanos allá delineando el cielo como pedazos de cartón ennegrecido.
Hoy este paraíso yaciera prohibido por el surgimiento de otra época,
pues soñar era costoso y pocos se atrevían sostener tal descaro...
A veces no eran las voces  ni el terror de estar solo debajo del cielo;
A veces solo era la lluvia... Sin embargo, miraba de vez en cuando afuera,
esperanzado por ver algo o alguien que cambiara mi horrible semblante.
Nunca vi nada diferente a   las puertas que me separaban del mundo.
Allá todo resultaba en inundaciones y abismos infranqueables,
Y nada detenía la inevitable manera en que moldeaba a los países.
Nadie era culpable de semejante indiferencia, ni siquiera la humanidad.
Pero era fácil escucharlos quejarse los unos de los otros sin reparo.

Yo vivía en una especie de máquina de vapor que viajaba entre linderos,
Salir solo era necesario si me alcanzaba algún tipo de responsabilidad;
El resto del tiempo escudriñaba entre hojas viejas en busca de historias,
buscando una quietud imposible disimulada por una lista larga de canciones.
El ruido tapando ruidos externos insoportables, fango sobre fango.
Era un engaño bastante peculiar. Algo que solo entendería alguien en el fango.

Cuando finalmente conseguía dormir era cuando oía más clara esta voz.
Pronunciaba mi nombre sin temor a que nadie más la escuchase;
Interrumpía mi sueño más que la imparable rotación de la tierra.
¿Quién eras? Acto seguido abría mis ojos y observaba entre la persiana.
Nunca vi a nadie esperando en la puerta que me separaba del mundo,
Tampoco había nadie  sentado en mi cama, o en las sillas del cuarto.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces...


Lukas Guti.







viernes, 12 de mayo de 2017

El baile


Este mundo es una carrera absurda de apareamientos.
Los bares repletos de interminables escenas obscenas,
Embriagados por el egoísmo, el baile y las pretensiones;
Ingenuamente algunos fueron en busca de compañía,
Sabe lo demente que eras al creer compartir tu vida,
entre semejante farsa de obra y muchedumbre.


Lukas Guti.
12/05/2017.

miércoles, 10 de mayo de 2017

A blanco y negro.

Descubrí un personaje en un pequeño rincón del mundo.
Según él, llevaba tiempo recorriendo esa región de laderas,
pues le reconfortaba la lejanía y el horizonte montañoso.
Aunque tuvo ambiciones de viajar a lugares concurridos,
al final nunca lo cautivó conocer las grandes ciudades,
insistiendo  que temía abandonarse a sí mismo
por temor a toparse con otros iguales o peores que él.
"Hasta aquí no llega lo polvoriento del mundo", decía.
Guardaba consigo una fotografía en blanco y negro,
pero evitaba verla por los recuerdos que aguardaba.
Por la fotografía comprendí que tal vez había escapado
de una de esas ciudades llenas de tráfico y multitudes.
No era un hombre marginado después de todo,
sino un hombre que huía de historias entre el cemento.
"Es mi última fotografía, la tiraré cuando sea el momento".
¿Y tú, cuál de mis fotografías conservas contigo?
La tiraré cuando sea el momento...







Lukas Guti.

10/05/2017.  

domingo, 7 de mayo de 2017

Mis velas.




Una vez  vi fantasmas en las librerías,
En los centros comerciales mirando vitrinas,
Y en los puestos de comidas rápidas.

También con el señor de los mangos biches,
¡Mucho limón, por favor!
En tiendas de ropa de segunda vistiendo chaquetas;
Fantasmas con el mismo rostro redondo,
El mismo cabello, la misma nariz, la misma sonrisa.
La misma pequeña nariz.

También en la catedral...
Y en  las otras Iglesias donde oraste por mí,
prendiéndole velas a mi falta fe;

Los vi en los puesticos de venta plateados,
entre la multitud a la que tanto odié;
en mi música, en mis letras, en mis disco duro,
En los puestos de bisutería, de bolsos, de guantes.

 Tu perro  me siguió hasta la última parada,
 Se quedó esperando sentado hasta irme.
Él también vio ese fantasma... bajo la lluvia.

 Huí de aquella ciudad y del fantasma;
A cien kilómetros por hora. El olor a lluvia,
El fantasma a lo lejos, en las nubes...
Regresé empapado de otros recuerdos
Temiendo ahogarme en esta enorme cama.


Lukas Guti. 7/05/2017
eriados.blogspot.com














Huellas

Hay un pico que se levanta sobre la niebla,
allá se ve a lo lejos, sobre altozanos y lluvia.
Fue hecho por las ambiciones del hombre;
Hoy es cumbre de religión y muchedumbre.
Qué diera yo para no evitar tal humildad...

La ciudad se mece sobre barrancos,
 esta niebla esconde años de memorias
tras recodos inesperados y rostros familiares.
Las calles tienen nuestras huellas juntas,
y la lluvia inclemente aún no las borra.


Lukas Guti. 7/05/2017

jueves, 27 de abril de 2017

InVicio

Sentimiento inútil, sobrevalorado, obsoleto,
obsesivo, fútil, improductivo, nauseabundo.
Gástrico, estorboso, inesperado, intermitente,
maleducado, desesperado, malintencionado.
Degenerativo, de amor anoréxico, desgastante...
Gusano persistente, estomacal, punzante;
Devorador de alma, de ego, de calor ¡De huesos!
Tembloroso, ni siquiera doloroso; Rajante,
Sobre todo en el pecho, en el alma, en la oscuridad
¡Bajo la almohada y las cobijas! Bajo la ducha...
Hasta en los sueños; En las cortinas, en la ropa,
sin olor, inherente al vacío, a la realidad,
A tu ausencia, a tu ausencia, a tu ausencia.
Buscapleitos, rabioso, inhumano ¡Inútil!
La vida una canción en solitario, en ebriedad;
De la impotencia, de sofoco, de sentarse solo,
Devastador, intranquilo... la lucha, el insomnio.
Sabe tú cuál sentimiento, Quizá este mismo.
 Sentimiento inútil, sobrevalorado, obsoleto,
obsesivo, fútil, improductivo, nauseabundo.
Gástrico, estorboso, inesperado, intermitente,
maleducado, desesperado, malintencionado.
Degenerativo, de amor anoréxico, desgastante...
Gusano persistente, estomacal, punzante;
Devorador de alma, de ego, de calor ¡De huesos!
Tembloroso, ni siquiera doloroso; Rajante,
Sobre todo en el pecho, en el alma, en la oscuridad
¡Bajo la almohada y las cobijas! Bajo la ducha...
Hasta en los sueños; En las cortinas, en la ropa,
sin olor, inherente al vacío, a la realidad,
¡A tu ausencia, a tu ausencia, a tu ausencia!
Buscapleitos, rabioso, inhumano ¡Inútil!
La vida una canción en solitario, en ebriedad;
De la impotencia, de sofoco, de sentarse solo,
Devastador, intranquilo... la lucha, el insomnio.


Lukas Guti

27/04/2017.  http://eriados.blogspot.com.co/

lunes, 24 de abril de 2017

El cuento de un hombre.



Caminé largas horas a través de caminos olvidados,
oscurecidos por las luces apagadas y empotradas,
sobre postes levantados como tumbas en la noche.
De pronto antiguas épocas se dibujaron a cada paso,
sobre todo por el olor a mierda de las vacas;
Algunas yacieron muertas, amarradas a las cercas,
y a los palos que separaban las calles del ensueño.

Sucedieron varios años hasta llegar a esta senda,
descubrí, pues, pese a importantes cambios
Que en esencia todo era igual, hasta yo.
Entonces caminé más, observando el cielo negro,
y caminé más, hasta temer encontrarme a otro,
quizá otra persona que también cruzara en mi época,
quizá otro meditabundo y perdido como yo.

Cuando regresé, descubrí un hombre desolado,
Enclavado sobre un escritorio inundado de luz.
Su rostro cubierto por sus aladares,
su espalda encorvada por días en vela,
y un montón de hojas humedecidas y manchadas,
acaso por sus lágrimas.

Este hombre me fue indiferente al cabo,
desapareció bajo el estruendo de la perenne lluvia,
mientras yo dormía cubriéndome con almohadas.
¿Quién era? Algún desgraciado... ¿Era un sombra?
Allá lo vi caminar indiferente cobijado por niebla,
Zafio aquel y habitante de cuentos sin contar.

Yo seguía en aquel cuarto tenuemente iluminado.
A lo lejos  cantaba una voz tersa;
No fuera un ángel pero me acompañó siempre
Y yo conocía todas sus canciones,
Pues las cantaba solo cuando nadie más lo oía.

¡Abrí mis ojos frente a una pantalla llena de líneas!
Mis manos iluminadas por la tenue luz azul,
Las líneas dibujaron al son de la música un vacío,
Y este hombre, su rostro cubierto por sus aladares,
su espalda encorvada por días en vela,
y un montón de hojas humedecidas y manchadas,
acaso por sus lágrimas,
abandonado a merced del mundo.






Lukas Guti.
24/04/2017.







viernes, 14 de abril de 2017

De la abstinencia


He sufrido de aquello de abstinencia,
No por drogas, cigarrillos, o café.
El alcohol tampoco mi talón de Aquiles,
Ni los hongos, los ácidos o la falta de fe.

He sufrido de abstinencia por la ausencia;
El frío en los huesos en noches clarísimas,
Lienzo infinito en pinceladas de oscuridad,
el vacío desmesurado de creatividad.

He sufrido de abstinencia,
con esta carga de recuerdos inútiles,
y mis huesos extrañando tu calor.


Lukas Guti
14 de abril/2017.