sábado, 18 de junio de 2011

¡-!

Qué frialdad la de tu egoísmo
Ya con tu envenenado ego
Tan sumiso al principio
cual serpiente agazapada
Y este poema un agujero
El mismo que me dejaste
En el pecho y en el alma
Cuando vi tus ojos negros
El día que partiera solitario
Por una senda de agua salada
la de mis lágrimas de niño
Y las que nunca tú probaste…



Lukas Guti
18 de junio de 2011