miércoles, 15 de junio de 2011

Red


Hubo una niña que moría falsamente
Y lloraba lágrimas de desesperación
Ésas que casi nadie en el mundo creía
Porque sólo surgían entre falacias
Por el repentino silencio que ella oía
El de todos sus antiguos amantes.

Le asustó quedarse sola por caprichosa
Y cuando lo supo tiñó su cabello y sus ojos
Para deslumbrar al mundo como un faro
Para que los tontos la descubriesen
Y los despechados.

Hasta hoy eran pocos los que la amaban
Y los que la amaron  murieron engañados;
Es que en el fondo de su pecho reposaba
 Un pedazo de plástico forjado con sangre
El corazón de sus enamorados.

Hoy ya no podías oír llorando a la niña
Será que al fin deslumbró a otro tonto
O se lo está devorando en silencio
Para que los que aún buscan el faro rojo
No  huyan a escribir poemas sobre ella
Y la olviden.



Lukas Guti
15 de junio de 2011.