sábado, 30 de julio de 2011

Deliquio

Comencé derramando varios granos de café
Y luego el agua sobre la mesa y los granos
Y yo el creador de tanto caos en una taza
Más una simple cuchara revolviendo todo
Igual que un agujero de gusano en el vacío
O como todo en la vida de los hombres
El karma o las consecuencias divinas
O lo que no nos atrevíamos aceptar
La verdad inesperada entre tanto café
Lo que bebíamos a diario cual vicio
Como el sólo vicio de intentar vivir feliz
El pánico de la desolación del alma
La manera de huirle al corazón y al amor
Planeando barreras diarias para dar paz
Las mismas paredes que nos erigíamos
Las que dividían el alma y la partían
Lo que nos hacía más humanos por negarlo
Y la forma en que todo transcurría por tiempo
Por el tiempo que se iba forjando solo
Lo que nos presionaba seguir caminos
Y el sentido común viciándose de aquello
Las mismas causas que nos abrumaban
Y yo aquí pensando en desterrarte de mí
Cuando había sido un milagro encontrarte
Entre tanta bruma que nos separaba
Por las desesperadas creaciones del hombre
Aquello que siempre nos crucificaba
Y carecíamos de fieles seguidores
Que asimismo terminaron crucificados
Por arriesgarse creer algo que los tentó
Pudo ser la forma en cómo se enamoraron
O el sólo hecho de intentar ser hombres
En un mundo creado por divinidades.


Lukas Guti.
30 de julio de 2011.