jueves, 1 de septiembre de 2011

Vicio


Envuelto en la inercia por cobijas
Cual  eje interminable de pereza
Lanas que abrazaban mi cabello
Que me ahorcaban por ignavia
Que no dejaban levantarme
Por enclaustrarme entre paredes
Las mismas paredes erigidas
El hábito de marchitos sueños
El niño blanco oculto en una caja
Pintada de sencillo blanco y rojo
La caja que moldeara mi alma
Y yo un muñeco re vendido
Etiquetado por la inmoralidad
Por las vulgaridades del hombre
Los círculos que anhelábamos
Las vuelticas que nos envejecían
La desgracia entre necesidades
Vivir sin quejarse por moralidad
Porque quejarse era inmaduro
Según los textos de algún mártir
Que hoy muerto ya no cantara
Que fue quemado entre hogueras
Por allá cuando hombres y mujeres
Se mataban…

¡Y vos fuiste otro hábito!
Ya no el de mis cobijas blancas
Y fueras un vicio  interminable
Tan digno de mi y de mis deseos
Y tan poco corrompido fueras
Mas sigues siendo tan vulnerable… 



Lukas Guti.
1 de septiembre. 2011.