Nietzsche III
Dios me dijo que no existía y le creí
Luego intenté probarlo y dudé de mí
Canté quedamente ante tanto silencio
Y Fue insoportable oír de mis ecos
El resuello perenne de su ausencia.
Escribí biblias falsas y fui juzgado
Aunque no fueran en verdad falsas
Les faltó importante credibilidad
Aún así fui muerto y crucificado
Y surgí como otra de sus alegorías
Después les resultó fácil creerme
Pues el hombre en mi había muerto.
Lukas Guti.
17 de febrero de 2012.
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