martes, 14 de agosto de 2012

Escribir


Cuando comencé en esto sentí estar  sumido en algún tipo de mundo mágico, tan inocente como yo mismo lo fui respecto a las letras en aquella época. Escribir por el sólo deseo de hacerlo como dejando que el lápiz recorriese casi con autonomía el papel, ligado  apenas  ante el capricho de la imaginación y la única motivación de encontrar el final de tantas páginas sin corregir. Comprendí luego que este mundo de letras está basado en manipulaciones sutiles o elegantes, creadas con el fin de moldear lo vulgar y convertirlo en arte. ¿La vanidad es arte? ¿Es el arte vanidad?
 Hablo de mi propia vanidad en cuanto a las letras, puesto que por descuido yo mismo hube de despreocuparme por tales  mamotretos. Descubriera yo tan infantiles errores y hasta con humildad me avergoncé de mi desfachatez, porque la bella intensión del texto estuvo siempre supeditada al reparo de su propia estructura, mas no de su belleza.
Entonces descuidé mi apariencia y con ello mis letras. Cometí errores gramaticales obvios, y dejó de importarme una que otra coma. Sin embargo, precisamente por mi oficio dejé rastros de esa mi vanidad, pues quien leyera mis textos sabría pues de mi supuesto nivel cultural, mis letras como alarde de conocimiento, mis líneas como mi creación, mi ego… o algún otro artilugio para enamorar masas y amores platónicos, como los poetas, como los artistas.
Si bien, mi camino por esta senda tan desigual apenas vislumbra amaneceres, logro entrever a lo lejos mayores obstáculos, como la madurez. Sí, como oficio, escribir es de toda la vida, y los cambios que uno mismo va notando de acuerdo a esa madurez literaria también suelen ser etapas detestables y  sumamente pretenciosas, y en su mayoría aquellos que logran esa pizca de humildad lo hacen casi al final de su camino escribiendo de viejos. Ya sea, pues, como poeta o escritor, me abstengo de definir la poesía entre adjetivos, que de la poética su definición es tan variable como cada etapa del individuo a la que está ligado.
Lukas Guti.
14 de agosto de 2012.