viernes, 8 de noviembre de 2013

El existencialista

Entonces surgimos. Con el paso del tiempo una mera idea en perspectiva con el pequeño mundo que nos rodea se implanta en nosotros. Y con tal surgimiento esta idea se fortalece con lecturas  o experiencias que bien sabríamos aprovechar si nos aportan a la perspectiva que decidimos sostener; Transcurren años y años de desengaños recubiertos por páginas y páginas de otros argumentos, por péndulos y tiempos que nos envejecen,  y elaboramos esta mera idea   con tanto ahínco que se convierte en una filosofía de vida. He aquí la fe, descrita sin otras crucifixiones.  Y bien, que si vivimos lo suficiente como para comprender esta supuestas trivialidades existenciales, descubrimos que repites la misma historia de otros tantos existencialistas ya fallecidos; Y los filósofos que no leíste por pereza que ya habían dejado miles y miles de páginas sobre ello. Que leer e instruirse mantuvo a algunos conscientes de la desidia del hombre, pero aprenderlo viviendo era poco menos desidioso que eso.