viernes, 20 de febrero de 2015

Sobriedad



Golpeando el cráneo repetidas veces con el puño
Esperando que en algún punto sienta dolor ajeno,
O vergüenza por el acto, pero no el dolor propio.
Casi puedo garantizar un esfuerzo por no amar,
Pero esto sería ir en contra de los principios del mundo,
Y a nadie le gusta que lo desprecien… ni al mundo.
Entonces golpeo el cráneo otras diez veces,
Lo cómico es que no existe forma de abrir los ojos,
Un despertar sobre la continuidad del asunto,
La sobriedad y la confusión durmiendo juntas…
Me muero de envidia y de celos.

Si no funcionaron los golpes puede que sacudiendo la cara.  
Como un perro. Como un pato. Como un hombre desesperado.
Y gritar sólo asustaría a  los vecinos ensimismados en sus vidas.
No puedo ser tan cruel como para arrebatarles su confort;
Entonces mejor sigo siendo un hombre simple,
Y rezo para mis adentros “Estoy bien, estoy bien…”
Así me ahorro ir a la Iglesia, o hacer las paces con dios en la noche.


Lukas Guti.
20 de febrero de 2015