miércoles, 30 de septiembre de 2015

El hipócrita




Recordé el sofá en el que dormí,
El gato lamiendo mi  nariz a las cuatro a.m.
La ventana entre abierta y el ruido en la calle…
Y sólo por el frío me percaté del dolor,
Que después de todo no era inmune.
“Todo amor es diferente” decían.
Y también lo será el dolor,
Pero yacía despierto en algún otro lugar.

Recordé las ebriedades patéticas en bares,
Las caminatas en solitario a las tres a.m.,
La luna tras nubes grises… la música,
Mis audífonos, el miedo a que me atracaran,
La gamba trabada y el peculiar ritmo al andar;
Ese baile solitario precedido a su fechoría.

“No puede ser”. Me recriminaba.
Me niego a cruzar de nuevo este camino,
El inútil camino hacia la desesperanza.

El viento no me atraerá con tu fragancia,
Ya he crecido bastante para caer en ello.
Cambiaré la sábana del mundo, lavaré mi pelo,
Y caminaré de nuevo, junto al sereno,
Como el soñador que era, sin ningún pretexto.

Lukas Guti.
30 de septiembre de 2015.