lunes, 23 de abril de 2018

En esta tierra.

La situación actual de mi país me hace sentir en una especie de oscurantismo. Colombia parece sumida en un medioevo donde la propia información y la supuesta libertad de expresión ha suprimido las ideas más que iluminarlas. Solo es abrir Facebook y darse cuenta de ello con publicaciones incluso de personas muy cercanas a uno. Pero no culpo a Facebook, sino a la vasta maquinaria de telecomunicaciones corporativas e institucionales en las que estamos sumidos. Y es que quién va a querer cambiar un país donde lo más importante es sobrevivir para el siguiente día, pues son tierras donde está prohibido soñar, porque si te atreves mueres de hambre o alguien más vivo coge tu puesto.

23 de abril de 2018.