viernes, 17 de junio de 2011

Absalón II

Desollando el cielo para que llueva
Y ver  si me empapo de frías razones
O de verdades  inventadas por todos

Lo que caía del cielo era un “sangreal”
La marca de antiguos escritos por dioses
Remarcados en la inocente humanidad
Por allá cuando  un hombre temió del sol
Olvidando su ingenio y su valiosa era
La de hombre, y no la de dios.

Es que un día llegó cual salvador
Y no salvó a nadie ni por negación
Excepto a los pocos que le creyeron
los timoratos y los que amaban
pues  los que puro interés lo buscaron
Perecieron en fogatas de vastos castigos
Por allá donde un señor que mandaba
vestido de corbata  y chaqueta roja  
los condenaba por ser hombres malos
O esos fueron los rumores de los libros
Y las cofradías, los más tentados.

Estalló una guerra de vicios y deseos
Y cuando se vieron todos condenados
Sobrevivieron los que no sintieron culpa
los que nacieron como hombres vulgares
y los que no se inventaban excusas.

Los que creyeron todos murieron
Y según lo que los rumores decían
Yacían enterrados en el paraíso.



Lukas Guti
17 de junio de 2011.